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Página dedicada principalmente a la época medieval. Aquí podrás encontrar documentos, artículos históricos, música, arte, vídeos educativos, recreación histórica y datos curiosos sobre esta fascinante época de la Humanidad. También, hago publicación sobre mis andanzas en el mundo de la recreación de la Edad Media.

30 de noviembre de 2013

Heráldica del Medioevo: Una introducción al tema

Imagen de un rollo de
armas
  Cuando uno escucha la palabra heráldica, le puede parecer sinónimo de justas y emblemas caballerescos. Símbolo característico del Medioevo, la heráldica es más que simples justas o torneos típicos del siglo XV. La heráldica es una ciencia. Así es, una ciencia cuyo fin es el estudio de los blasones o escudos de armas que definen a una familia y su linaje. Para mí, la heráldica es un tema apasionante dentro de lo que es estudiar historia medieval y la recreación medieval. Como yo recreo a un caballero del siglo XIII, utilizo emblema heráldico. Hace dos años, cuando estaba buscando un diseño heráldico para usarlo en mi traje y escudo, muchos me decían que ocupara el escudo heráldico de mi apellido paterno o materno. Si bien me parece bueno que algunos recreadores quieran ocupar los escudos de armas de sus familias, a mi me gusta más usar uno propio, a mi gusto pero siguiendo los patrones históricos, y sentirme con más libertad a la hora de recrear que utilizar mis propios apellidos para un personaje ambientado hace setecientos u ochocientos años atrás. Después de algunas pequeñas modificaciones, hoy en día uso como emblema un león rampante de plata sobre un fondo de gules... ya les explicaré que significan aquellas palabras. Pero eso será en otra publicación, ya que mi intención en esta entrada es dar una explicación histórica sobre esta materia. Así que, sin más que decir, vayamos al grano.


Representación del siglo XIII, en donde podemos apreciar
caballeros luchando y portando emblemas heráldicos


La heráldica... ¿Siempre fue algo hereditario?

  A decir verdad, la respuesta es un no. Antiguamente, la heráldica comenzó como un simple símbolo de
El conocido Scutum Romano
distinción entre guerreros y era algo netamente personal o grupal. Estos símbolos de distinción tenían la función de representar un ideal, que podía ser algo meramente militar o jerárquico como es en el caso de los guerreros romanos. Tenemos como antecedentes de la heráldica, a pesar de que no son realmente heráldica en sí, a los ya mencionados romanos y los griegos. También podríamos considerar a los vikingos, cuyos guerreros utilizaban escudos pintados con símbolos que asemejan la heráldica que vendría siglos después de sus incursiones por Europa.
Guerrero de
mediados de siglo XII
  Es en la Europa feudal, ya por el siglo XI, cuando comenzamos a ver los primeros escudos de armas con un significado más similar a lo que fue durante el resto de la Edad Media y los siglos venideros. A pesar de seguir siendo sólo un símbolo de distinción, esta vez se enfoca a distinguir a los caballeros que vestían completamente, de pies a cabeza, la loriga de malla. Y eso se da porque resultaba difícil distinguir a un caballero de otro, ya que todos vestían indumentaria similar. Confusiones de ese tipo podían llevar a no reconocer a un guerrero de un bando en particular. Algunos sostienen que el principio de lo que hoy conocemos como heráldica proviene de las Cruzadas. Algo bastante lógico, si lo vemos en el sentido de que la introducción de la sobrevesta, característica vestimenta que porta los colores y símbolos heráldicos, se origina en las Cruzadas, ya que los cristianos adoptaron el uso de una prenda (usada por los sarracenos) con el fin de que la loriga de malla no se recalentara. Símbolos como cruces (propios de los cruzados y las órdenes religiosas militares que se originaron durante este periodo), leones, dragones, águilas, entre otros, empezarán a masificarse.


Las cruzadas fueron una de las tantas causas que llevaron
al desarrollo de la heráldica


Godofredo Plantagenet
  Será durante el siglo XII cuando la heráldica se repartirá entre los nobles del reino. Aún sin ser hereditario, estos nobles, algunos llegando de su cruzada, usarán los emblemas que portan en sus escudos como símbolo de su estatus personal. A modo de ejemplo, tenemos el caso del rey Enrique I de Inglaterra, quién concede un emblema personal a su yerno, Godofredo Plantagenet. Más o menos, durante la segunda mitad del siglo XII, el carácter hereditario de la heráldica surgirá. Ahora los emblemas pueden pasar del padre al hijo.
  Los emblemas utilizados, que en principio respondían a la voluntad individual y a la imaginación de su portador, pronto se hicieron hereditarios y se organizaron en un sistema de normas y convenciones. El emblema heráldico pasaba de padre a hijo, pero sólo al hijo primogénito. En el caso de los otros hijos, estos optaban por modificar levemente el emblema familiar con el fin de diferenciarse de sus hermanos. Poco a poco, este sistema hereditario pasará a los demás familiares, como las madres y hermanas, y se desarrollará progresivamente por allá en los siglos XIII y XIV, siglos muy importantes en lo que corresponde a la Edad Media.
Rollo de Armas
  No sólo se convertirán en un sistema hereditario para la familia. Los emblemas también pasarán a formar parte de los municipios y ciudades, cuando estas adopten los emblemas de sus señores feudales como propios sellos de distinción. Letrados de aquellos tiempos tomarán nota de esto, traspasando estos símbolos, que en un principio eran un sello propio del guerrero, al papel a modo de entender la historia de estas familias. Un buen ejemplo de esto son los armoriales medievales, o también conocidos como rollo de armas.
  El “escudo”, elemento defensivo sobre el que se pintaban los emblemas elegidos por los caballeros u otorgados a éstos por los soberanos, se extenderán a toda clase de soportes: telas, joyas, fachadas de las viviendas, cuadros, monumentos funerarios, etc.
 
Caballeros de principios del siglo XIV
portando ricos emblemas heráldicos
Los heraldos, que en un principio se trataban de simples mensajeros de monarcas y señores en tiempos de guerra, cobrarán mucha importancia. Durante el periodo de guerra, estos funcionarios gozaban de muchos privilegios. Uno de ellos era la inmunidad, debido al carácter diplomático que éstos tenían. Tal vez es por eso que, con el pasar de los años en que estuvieron inmersos en el mundo de las guerras (De hecho, la Guerra de los Cien Años es un buen ejemplo en donde podemos ver grandes números de caballeros portando emblemas heráldicos), derivaron a conformar el área de estudio de la heráldica. Literalmente, la heráldica significa la ciencia de los heraldos, la ciencia del blazón y los emblemas nobiliarios. Serán ellos quienes, durante el siglo XV, reformarán esta ciencia mediante series de reglas que aún perduran en las actuales escuelas y enclaves de heraldos.



Los heraldos cumplían un rol diplomático
en tiempos de guerra

  Los torneos, donde los caballeros luchan en las conocidas justas, serán uno de los acontecimientos en donde vemos relucir estos emblemas heráldicos, tanto que actualmente las personas relacionan la heráldica con las justas de finales de la época medieval. 
  La función de los heraldos, ya inmersos en el mundo de la ciencia heráldica, consistía en preservar los emblemas nobiliarios, como también tener un alto grado de conocimiento sobre tal ciencia. Ellos registraban las armerías o emblemas de los nobles en libros. De hecho, son ellos quienes, ya más avanzado el t tendrán la facultad de otorgar un escudo heráldico a quien quisiese ordenarse o es ordenado como caballero (y que hoy en día lo siguen haciendo, por medio de una solicitud o bien una revisión a la genealogía de una persona), debido a que esta ciencia ya se había institucionalizado. Además, las escuelas de heraldos se ordenaban por jerarquía. Tenemos entre aquellos cargos a los preservantes, oficiales de armas y al rey de armas, el cargo más alto dentro de esta institución. En tiempos de torneos, eran estos quienes presidían este deporte y otros ejercicios militares.

Las justas, torneos de finales del Medioevo en donde reluce la heráldica

  En conclusión, la heráldica es una ciencia que se origina durante la Edad Media, con antecedentes ubicados en épocas muy anterior a esta, y que con el paso del tiempo, pasa de ser una simple distinción de guerreros a una elaborada y compleja ciencia que estudia el linaje de toda familia. Además, la heráldica pasa a ser una de las importantes ramas que nos ayuda a estudiar, analizar y comprender la historia medieval hoy en día.
  Espero que les haya gustado esta publicación. Pronto se viene más información, documentos, noticias y mucho más. Saludos.

Noticias: Arqueólogos encuentran una fosa común del medioevo en Durham


  A modo de variar un poco con el contenido de este blog, estaré informando sobre noticias en torno al mundo medieval. En este caso, comenzaré con esta noticia que ha salido a la luz hace aproximadamente un día. Saludos.
  Un equipo de arqueólogos británicos ha encontrado casi una veintena de restos de cuerpos humanos en la catedral de Durham, ubicada al noreste de Inglaterra. Esto proporciona una clara evidencia de una fosa común en el lugar en vez de un simple cementerio medieval, como eran las primeras especulaciones que se tenían. Hasta el momento se habían hallado cuatro cuerpos, y con estas nuevas excavaciones la cifra se eleva a 18, reforzando la idea de que se trataría de un entierro masivo.
  "Hemos encontrado pruebas claras de un entierro masivo y no un grupo normal de tumbas", señaló Richard Annis, arqueólogo de la Universidad de Durham.


  Otro dato que confirma esta idea es que los cuerpos están posicionados de una manera en que no se enterraban tradicionalmente a las personas en esta época.  Los arqueólogos señalan que ahora se realizarán más estudios para confirmar esta teoría. El hallazgo se produjo mientras se realizaban trabajos de construcción de una biblioteca de la universidad, a principios de noviembre.

Fuente: La Tercera.com

28 de noviembre de 2013

Batallas del Medioevo: Hastings

El famoso tapiz de Bayeux
  Hace unos meses atrás realicé la primera entrada de esta sección, empezando con la batalla del puente de Stirling en 1297. Y bueno, la segunda batalla a continuar iba a ser la de los Cuernos de Hattin, pero como me ausenté por motivos de eventos y anduve, nuevamente, perdiendo el hilo a este blog, se me fue realizar la entrada. Entonces, al ver que solo les he explicado una batalla (la cual debo actualizar, debido a que me hice de algunos libros Osprey en español) y que estamos en la semana del 14 de Octubre, he decidido que la segunda entrada de Batallas del Medioveo debe ser, ni más ni menos, que Hastings, esa decisiva batalla que cambió el destino de la Inglaterra medieval. Ya había publicado un texto en pdf y un comentario de una película sobre aquella batalla, pero ahora es mi deber de relatar la batalla, con sus causas, componentes y consecuencias. Vayamos al grano.


Causas 
Eduardo el confesor
  Antes de la conquista e invasión normanda en Inglaterra, esta se encontraba bajo el reinado de Eduardo el Confesor. Hijo de Etelredo II y Emma de Normandía. Eduardo pasó su juventud en la corte normanda, debido al exilio provocado por la invasión de los Daneses. Debemos recordar que Inglaterra, además de toda Gran Bretaña, en aquellos tiempos, ya era una mezcla de distintos pueblos (celtas, anglos, sajones, escandinavos, daneses). Y tras su regreso y posterior coronación, este rey debió vivir una serie de revueltas que llevaron al reino a una crisis. Los Godwin, principales protagonistas de aquellas revueltas, eran una de las familias nobles de Inglaterra, en donde tenían sus tierras en el condado de Wessex. Luego de una serie de luchas, estos lograron ser exiliados por Eduardo y sus aliados, quienes además aprovecharon de encerrar a su esposa por ser hermana de sus rivales.
Representación de Guillermo
en el museo de Bayeux
  Eduardo no tenía herederos, por lo que no había nadie quién continuase el linaje. Se menciona que, en aquellos tiempos, la gente comentaba que Eduardo pudo haber sido célibe. En un principio, el rey había prometido a su primo Guillermo, conocido en ese entonces como el Bastardo en Normandía, que, luego de su muerte, el reino de Inglaterra iba a ser suyo. Pese a eso, el que terminaría convirtiéndose en el heredero del trono inglés sería Haroldo, cuñado de Eduardo y miembro de la casa de Godwin. Haroldo se había ganado, poco a poco, la confianza y apoyo del rey y el resto de los nobles.
Haroldo Godwinson
Pero esto provocó la ira de Guillermo, a quién le habían prometido dejarle el trono luego de la muerte de su primo y por el incumplimiento de la palabra de Haroldo, quien le juró cederle su derecho al trono años antes de los acontecimientos de 1066. Es así como eso desencadenará a la Batalla de Hastings, en donde sucede una seguidilla de conflictos en medio. (Pese a que igual tienen una importancia, no los mencionaré para dejar enfocar esta entrada sólo en Hastings).
  Como dato curioso, se suele creer que el cometa Halley (Si, ese mismo que pasa más o menos cada 76 años) pasó por el cielo terrestre en aquel año, como una suerte de mal augurio para el recién asumido rey Haroldo. La verdad es que el mencionado cometa no pasó en 1066, sino que 8 años más tarde, en 1074, tiempo en que el tapiz de Bayeux (el que nos muestra aquel cometa) estaba siendo confeccionado.


El cometa Halley en el tapiz de Bayeux



Ejércitos

  Existirá una notoria diferencia entre los ejércitos de ambos bandos. En cuanto al ejército normando, este estaba compuesto por hombres de distintos sectores, como Bretones (que componían el ala izquierda del ejército de Guillermo), Flamencos y Franceses. Fue una fuerza compuesta por hombres de infantería, un cuerpo diferenciado de arqueros y ballesteros, además de la caballería.
Caballería normanda
  Con respecto a esta última, estaba conformada por caballeros de alto rango, provenientes de familias nobles, como también por caballeros de bajo rango que a su vez formaban una caballería más ligera. Este ejército goza de los más modernos avances de su tiempo, como el uso de espuelas en el caso de los caballeros. En diversas representaciones, incluyendo la más famosa, el tapiz de Bayeux, a los caballeros se les ve vestidos con lorigas de malla largas, gambesones y yelmos nasales de forma cónica o semicónica, conocidos como spangenhelm. Los tipos de escudos que portaban durante la batalla son con la característica forma de cometa o lágrima. Pese a que la heráldica no estaba completamente desarrollada en ese entonces, los motivos o diseños que se pueden apreciar en los escudos son de dragones, leones y cruces con distintas formas. Los arqueros, ballesteros y la infantería normanda se caracterizaba por utilizar armadura acolchada de tela o cuero, loriga de malla hasta la cintura para quien pudiese costearla y una cofia de tela, en caso de los que no llevasen almófar.


Recreación medieval de la Batalla de Hastings

  Con respecto a los números, se estima que el ejército de Guillermo contaba con 7.500 combatientes. De ese número de hombres, la división bretona era mayor que la francoflamenca y la normanda habría sido mayor que las dos primeras juntas. El orden habría sido el siguiente: 1) Fuerzas francoflamencas al mando de Guillermo FitzOsbern y Eustaquio de Boulogne. Número de hombres: 1500, 2) Fuerzas bretonas al mando de Alan Fergant. Número de hombres: 2000, 3) Fuerzas normandas al mando del duque Guillermo. Número de hombres: 4000.
Representación de un Huscarle
y un señor anglosajón,
respectivamente
  Ahora, pasando al bando anglosajón, se dice que el ejército de Haroldo consistía mayoritariamente en infantería. Se estiman que habrían sido unos 500 guardias personales, exceptuando la guardia personal del rey), 7000 campesinos reclutados y 500 soldados de leva. La indumentaria de los Huscarles, quienes eran la tropa de élite existente en la Inglaterra anglosajona, se asemejaba demasiado a la indumentaria de la caballería normanda, salvo por el uso del hacha danesa exclusivo de esta unidad sajona. Se debe tener en cuenta que, durante el reinado de Eduardo el confesor, Inglaterra tuvo una suerte de influencia normanda debido a que este rey se había "normandizado" en su estadía en el continente. Por el contrario, la indumentaria de la otra mitad de las fuerzas de Haroldo era bastante precaria en comparación a los Huscarles. La milicia local o de leva, conocida como Fyrd o Fyrdman, aún conservaban cierta similitud con los vikingos y los sectores más pobres de esta milicia podían permitirse sólo un yelmo de cuero.
Tropas anglosajonas y
Hachas danesas
  Algunos autores sostienen que si Haroldo hubiese llamado a la guerra a la milicia londinense, conocida como Furth, fácilmente habría ganado la batalla. El rey anglosajón no lo hizo, probablemente por una falta de tiempo enorme, debido a que semanas antes de Hastings, los anglosajones debieron lidiar con una revuelta en todo el norte del país y la invasión noruega comandada por el rey Harald Hardrada (La batalla del puente de Stamford será explicada más adelante en otra publicación).







La Batalla


Mapa de la batalla

  Era la mañana del 14 de octubre cuando ambos ejércitos se desplegaron para la batalla. Se cuenta que Guillermo, antes de que rompiese el alba, asistió a misa. Además, las supersticiones de los hombres del duque de Normandía se harían presentes, cuando ven que este último tiene torcida su loriga de malla. Pese a eso, el duque se ríe de los hechos y hace caso omiso a los miedos de sus subalternos. El lugar de los hechos sería la colina de Senlac (lago de sangre, en español), nombre dado por los normandos en tono de broma posterior a la batalla. Los ingleses conocían a esta colina como Santlache o corriente arenosa.
 Los normandos quedaban por el terreno obligados a atacar de frente y cuesta arriba, lo que otorgaba una gran ventaja de partida a las fuerzas anglosajonas. Haroldo dispuso en los flancos a los Fyrd o milicia de leva, mientras que en el centro se apostaron los veteranos y bien pertrechados Huscarles, apoyando sus defensas con una línea de estacas afiladas de madera adelante.

Otro diagrama de la Batalla


  Por su parte, Guillermo dispuso a los arqueros y a los ballesteros en primera fila, seguidos por la infantería. Por último, situó la caballería (la conroi), comandada por él mismo, en la retaguardia. Los infantes y jinetes bretones se dispusieron en el flanco izquierdo, mientras que los franco-flamencos se dispusieron en el flanco derecho, todos ellos protegidos a su vez por las líneas de arqueros y los normandos mismos en el centro
A las nueve de la mañana las tropas de Guillermo iniciaron su subida de la colina; los arqueros que iban delante iniciaron una lluvia de flechas sobre el enemigos, esperando debilitar la filas enemigas, sin tener éxito. Mejor le fue a la respuesta del ejército sajón, quienes lanzaron jabalinas, flechas y hachas arrojadizas. Tras esto se produjo el choque entre ambas fuerzas. 

La caballería normanda atacando al ejército sajón

 Cerca de las diez y media, los sajones finalmente forzaron a huir a los bretones, quienes fueron los primeros en chocar porque su pendiente era la más suave y estaban afectados tras ver el número de muertos y heridos. Tras esto, los Fyrd les persiguieron. Otras fuentes dicen que los bretones habrían hecho esto a propósito, con el fin de que una parte del ejército sajón los siguiera hasta la colina para poder masacrarlos. 
 Tras fracasar la infantería, Guillermo decidió usar su caballería pesada, comandada por él mismo y su medio hermano, el obispo normando Odo de Bayeux, apoyados por los arqueros e infantes, avanzando de forma más lenta y deliberada, pero también más entorpecida por que el terreno estaba resbaladizo por la matanza previa. Durante dos horas se sucedieron los ataques, cada vez que los normandos lograban abrir una brecha los sajones la cerraban y les lanzaban una lluvia de proyectiles.
  Cerca de las trece horas, los flamencos y franceses empezaron a huir de la colina, cansados de la lucha. Su comandante, Eustaquio de Bolonia, con el estandarte papal los reagrupó y conminó a regresar a pelear. Guillermo había perdido a su caballo y se encontraba luchando a pie. Es ahí cuando surge el falso rumor de que el duque de Normandía había sido asesinado, provocando un desconcierto a sus tropas y una buena motivación para el ejército sajón.
  Al enterarse Guillermo del falso rumor, se quitó el casco y se paseó delante de las tropas para demostrar que todavía seguía vivo. Esto hizo que fuesen tras el enemigo la caballería restante dando muerte a todos los sajones que habían abandonado su puesto. Al ver que esta táctica accidental tenía éxito la repitió otra vez mandando que toda la caballería hiciese que se retirase, tras ellos volvieron a salir parte de las tropas sajonas volviéndose a producir el triunfo de los normandos.
  Aproximadamente una hora después, Guillermo decidió retroceder y reagrupar a sus hombres, dándoles de comer. Haroldo utilizó ese tiempo para acortar su línea, que se hallaba muy diezmada por las bajas; sin embargo, seguía manteniendo la ventaja. El ejército normando había perdido un cuarto de sus hombres y muchos de sus caballeros tenían que luchar a pie por la falta de caballos. A las quince horas se inició el último ataque normando, que tardó media hora en llegar a la cima de la colina, porque la ladera estaba llena de residuos.
  El duque normando había ordenado a sus arqueros que dispararan lo más alto posible, mientras que sus restantes tropas atacaban la línea de escudos sajones. Ésta finalmente empezó a flaquear y a romperse en algunos sectores. Los normandos empezaron a lanzar ataques para luego retirarse, motivando a los milicianos sajones a perseguirlos, para que luego los caballeros montados rodearan a sus enemigos e impidieran que recibieran auxilio; de este modo unidades enteras de sajones fueron masacradas y su muro de escudos empezó a perder demasiados hombres como para reemplazarlos, abriéndose brechas imposibles de cerrar.
  Una vez rota la línea los normandos entraron en masa, atacando el interior del ejército sajón. La fuerza sajona se desarmaría en varios grupos separados. La milicia de leva empezó a huir a los bosques o a retirarse en tanto que los Huscarles continuaron resistiendo hasta que los masacraron. Un gran grupo se reunió en torno al estandarte de su rey continuando de forma desesperada su resistencia. Finalmente Haroldo fue muerto por una flecha y con él cayeron sus principales comandantes. Existen varias versiones de cómo murió el rey sajón, asegurando que primero fue dañado con una flecha en el ojo y que después fue rematado por un caballero, hiriéndolo en el muslo con su espada. Se dice que, después de la batalla, Guillermo destituyó de su rango al caballo y después lo expulsó de su ejército.

La muerte del rey Haroldo


  Los últimos sajones que quedaron resistieron hasta que pudieron escabullirse en los campos cercanos de Oakwood Gill, donde se reagruparon y emboscaron a los normandos enviados en su persecución y para asegurar los bosques cercanos. Durante el resto del día y en los sucesivos hubo escaramuzas entre los sajones supervivientes y las tropas normandas, que fueron enviadas a asegurar los bosques de los alrededores. El resto ya es historia conocida.

Después de la Batalla

  El cadáver de Haroldo quedó irreconocible tras la batalla. Se dice que su mujer, Edith Cuello de Cisne, lo reconoció por una marca de nacimiento. Hoy en día existe una lápida en la Abadía de Waltham, señalando que ahí se supuestamente encuentran los restos del rey sajón. Pese a eso, la verdadera ubicación de la tumba de Haroldo es desconocida. 
  Guillermo, luego de su victoria, aplastaría las posteriores revueltas que venían por parte del resto del país. Finalmente, se coronaría rey de Inglaterra el día de Navidad en la Abadía de Westminster. En sus años de reinado, el duque de Normandía debió enfrentar muchas revueltas para poder hacerse con el total control del país. 
  La batalla de Hastings es recordada como una de las más decisivas batallas del Medioevo y que marcó un antes y un después en la historia de Inglaterra. El país, que en 1066 aún estaba alejado políticamente del resto del continente, poco a poco se convertiría en una de las monarquías más poderosas de la Europa medieval. La influencia normanda, que antes de 1066 era bastante incipiente, cobraría una gran importancia, transformando completamente al país. Uno de esos nuevos rasgos sería la lengua, ya que desde ese acontecimiento en adelante, la nobleza anglonormanda hablará francés.
  También, ese conflicto será el antecedente esencial en la rivalidad entre ingleses y franceses del medioevo, rivalidad que los llevaría a numerosas disputas. La más conocida de ellas es la Guerra de los Cien Años, iniciada a mediados del siglo XIV.
  

  Hoy en día, existen distintas visiones de esta batalla y su posterior consecuencia. Algunas de esas visiones ven a los normandos como vil hombres que saquearon y destruyeron todo a su paso con el fin de establecerse, quitando las tierras de quienes ya estaban asentados en la isla británica. Un ejemplo de esa visión es la película 1066: La Batalla por la Tierra Media, comentada en este blog hace unos meses atrás. El vídeo arriba corresponde a una representación animada de la batalla de Hastings, utilizando como referencia el famoso tapiz de Bayeux. Espero que les haya gustado esta publicación. Debido a que me he puesto a realizar otras cosas, he dejado de lado el blog. Pronto se vendrán más publicaciones. Saludos.

Fuentes: 


   

13 de noviembre de 2013

Noviembre y días de relajo... muchos días de relajo

  Se me han ido estos días sin haber actualizado el blog. Tengo como tres publicaciones a medio terminar (Hastings, algo sobre la Heráldica y otra cosa que no recuerdo). Debo terminarlas, ya que no lo hice por meterme en diversas cosas. La segunda mitad del mes pasado estuve trabajando en una espada que un amigo me encargó. Ya está terminada y ahora espera a que la vengan a buscar. También, iba a asistir a un evento, el Concilio de Dragones, pero ya cuando quedaban pocos días para concretar el evento, lo suspenden por problemas internos. Ahora le hice una modificación a la empuñadura de mi espada, haciéndola que se vea más histórica. Sin más que decir, subo algunas fotografías. Saludos.

La espada encargada, con guiños templarios.

Modificación a mi espada normanda.