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Página dedicada principalmente a la época medieval. Aquí podrás encontrar documentos, artículos históricos, música, arte, vídeos educativos, recreación histórica y datos curiosos sobre esta fascinante época de la Humanidad. También, hago publicación sobre mis andanzas en el mundo de la recreación de la Edad Media.

2 de julio de 2013

Taller del recreador: el calzado (parte I)

Zapatos medievales
  Toda persona empieza por lo más básico cuando se adentra en el mundo de la recreación histórica. En el caso de los que llegan en calidad de nuevos a las agrupaciones, luego de haberlas visto en un evento o bien haber escuchado su nombre, tienen que empezar por comprar la tela idónea para el traje y otras cosas para los implementos. En otros casos, un poco más cercanos al mío, que se empiezan a interiorizar en la recreación mediante Internet, compran lo que encuentran (tela sintética, cuerina, etc) y, progresivamente se van armando con algo más histórico. Pero bueno, a la larga todos llegan al mismo punto. Nadie va a tener tan luego sus indumentarias e implementos de recreador (a no ser que tengas el dinero suficiente como para comprar todo de un solo viaje). 
  Cuando empecé, mis primeros trajes eran de tela sintética. Si bien no eran de aquella tela brillante y muy delgada que parece disfraz de fiesta de Halloween, no era demasiado real. Poco a poco comencé a comprar el lino, lanilla y otras telas más afines a este hobby y me hice de los trajes (en realidad, me los fabrica mi abuela ya que ella sabe de costura). Después fabriqué una cota de malla, qué está dando vueltas por ahí... (en otra entrada explicaré esto jajaja) y he hecho cosas en cuero.
Una bota
  El trabajo en metal no lo contaré acá, ya que esta publicación está más enfocada a la indumentaria de vestir. Dejé empezada una daga, la cual espero terminar a fin de mes para que esté lista para ser exhibida en Agosto.
  Bueno, hoy les quiero hablar sobre el calzado medieval. La gran mayoría de los que empiezan en la recreación medieval fabrican su traje e implementos. Camisón (o saya), calzas, sobreveste, capa, muñequeras, bolsos, cinturones, etc. Todo bien. Pero suelen (me incluyo, hasta que logré solucionar el problema) fallar en un no tan pequeño problema: el calzado.
  ¿El calzado? ¡Pero si estoy usando botas! Claro que estamos usando botas cuando empezamos, pero no
son las correctas. Otros usan zapatillas y zapatos sintéticos y modernos, lo que le quita bastante la magia histórica a tu traje. Yo cuando empecé usaba botas cortas de montar en color marrón. A mi parecer pasaban un poco más que las zapatillas y zapatos de plástico. Eran de cuero pero la suela era plástica y con relieves actuales. Hace unos meses atrás logré comprar el cuero para poder fabricar mis primeras botas. Me quedaron bastante bonitas, salvo que cometí algunos pequeños errores de principiante que son pasables. Compartiré algunas fotos de ella.

De frente
Ladeadas
  No, no soy Robin Hood... jajajaja. Lo digo porque me gané ese apodo durante el evento. Pero bueno, que se le va a hacer. Tengo algunas fotos durante el proceso de fabricación, pero lamentablemente están en la memoria de una cámara fotográfica que se dañó en el evento de la tercera fotografía. Las podría pasar al notebook, pero la memoria SD no es compatible con la entrada y tampoco es compatible con la otra cámara que tengo.
  También las usé durante el Vº Encuentro Medieval de Santiago. Uno de los errores (no sé si será error, luego explico) que cometí con estas botas es que no uní la suela con la bota. Debiese estar afuera, pero vi algunas fotografías donde la suela se encuentra dentro de toda la bota. Pero bueno, estoy recién empezando a fabricar calzado. Ya veré como mejorarlas, a pesar de estar conforme con ellas.
  Ahora, durante la tarde, empecé con unos zapatos, fabricados con el cuero que me sobró de las botas. Esta vez estoy siguiendo algunas guías y tutoriales que encontré por Internet. Ahora dejaré algunas fotografías y explicaré cómo seguí con el proceso.

  1. ) Corté las plantas, sacadas de un poco de sueleta que andaba tirada por ahí. Luego, de a poco y con una lerna, empecé a hacerle los orificios por los cuales voy a pasar la aguja y uniré la planta con el cuero.









  2.) Empecé a coser el cuero con la planta. El retazo de cuero es bastante grande, ya que cubre la punta y el empeine a la vez.











  3.) Ahora tomo el otro retazo, el cual es un rectángulo alargado que cubrirá el resto de pie. No se preocupen si ven que todo está al revés, ya que más adelante explicaré.









  4.) Aquí ya está casi todo unido, sólo me falta terminar con las uniones y tengo el zapato. Vamos a la siguiente fotografía.











Aquí tengo todo listo. ¿Y ahora qué? Veamos el siguiente vídeo.




  Este es un proceso donde el zapato se moja con agua fría por unos 30 segundos (aproximadamente) y se empieza a voltear, desde el talón y luego empujando la punta hacia el interior, para que, finalmente, quede como debiese ser. Este proceso es histórico. Lo saqué de este tutorial, publicado en la página El Blindado Personal (Página que me ha ayudado bastante con algunas cosas sobre la recreación medieval).
  Ahora, veamos la siguiente fotografía de mi zapato ya volteado. Le puse por dentro una sandalia de talla más pequeña para que adopte la forma del pie.


El otro pie

  Lo tengo ahí secándolo, cerca de una estufa. Luego iré para ver cómo está. Y dejo colgada una foto del otro pie, el cual dejaré empezado y finalizaré mañana. También haré una segunda parte de esta publicación. Sin más que decir, espero que hayan disfrutado la publicación. Saludos.



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